sábado, 19 de abril de 2008

Canciones de Oscars.


Era todavía una niña cuando en 1987 le dieron el oscar a la canción principal de la película Dirty Dancing. Pedazo de canción aquella, ¿quién no recuerda ese baile al ritmo de “I’ve had the time of my life”? Al año siguiente esperaba impaciente el oscar a la mejor canción que fue a parar para “Let the river run” de otra mítica película: Armas de Mujer.

Recuerdo que esta última me gustó, pero no tanto como la otra. Fue entonces cuando las canciones de las pelis de Disney y similares empezaron a arrasar: La Sirenita, La Bella y la Bestia, Aladdin, El Rey León, Pocahontas, El Príncipe de Egipto, Tarzán, Monstruos S.A, que si bien algunas eran bien conocidas por todos los que veíamos ese tipo de pelis, no llegaban a tanta gente como otras que consiguieron colarse entre tanto dibujo.

Fue el caso de Bruce Springsteen y sus “calles de Philadelphia”, o la canción que tan bien interpretó Celine Dion para ese peliculón llamado “Titanic” (¿alguien no la ha visto?). También en el 2000 Bob Dylan se coló en los premios por un tema para “Jóvenes Prodigiosos” y Jorge Drexler hizo lo propio (aunque no le dejaran interpretar el tema en la gala) con su “Al otro lado del río” para la película “Diarios de Motocicleta” en 2004. Películas como 8 Millas, Evita, El Señor de los anillos, Hustle & Flow o Una Verdad Incómoda, también han conseguido la estatuilla.

Otras, como “Come what may” de la maravillosa Mouling Rouge, se quedaron, inexplicablemente, incluso sin nominación. Y otras, inexplicablemente también, las consiguieron. Es lo que sucedió en la gala de este año. La película Encantada tenía, nada más y nada menos que tres canciones que optaban a la estatuilla que a mí, excepto una de ellas, me parecieron súper cursis. Fueron las otras dos nominadas las que captaron mi atención: la de la película August Rush y Once.

Finalmente, fueron Glen Hansard y Marketa Irglova los que subieron a recoger el Oscar por “Falling Slowly” de la película Once. No he visto la película, pero por los comentarios que hizo en la gala Jaume Figueras (del que me fío bastante) y la preciosidad de canción, supongo que acabaré viéndola.

Juzguen ustedes mismos:


viernes, 18 de abril de 2008

Calidez y dulzura.


Hay que ver lo que son las cosas. Yo, hace muy poco que descubrí esto de los blogs. Tal es así que sólo había consultado un par de ellos antes de hacerme el mío propio que, como conté por aquí en mi primera entrada, formaba parte de una actividad del cursillo que estaba haciendo. Pues ahora resulta que Lileth, de Lilethmania me otorga un premio que yo, francamente, no sé si merezco, pues ahora me toca a mí premiar a otros cuantos y, como ya he dicho, sólo conozco dos. Buenos son.

Así que me dispongo a pasar el testigo siguiendo las reglas. Aquí van:

- Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo ha otorgado.
- Hacer un enlace al blog citado.
- Elegir los blogs necesarios según qué premio en los que consideres similares cualidades que aquellas por las que lo recibes.
- Enlazar los blogs nominados.
- Hacer constar estas reglas.
- Hacer partícipe en tu blog la entrega.

A Lileth, por sus experiencias y su manera de contarlas y porque el suyo, fue el primer blog que leí (si no fuera por el foro…)

A Julio y su ojo pensante por su peculiar manera de analizar la realidad y porque el suyo, fue el segundo blog que leí.

Por cierto, prometo que cuando vuelva a tener acceso diario a Internet, intentaré agrandar esta lista ;-)

viernes, 11 de abril de 2008

Guan, chu, fri.


Es increíble, pero con la de tiempo que llevo ya dando clases de inglés, es imposible que los niños pronuncien bien en número tres. Y lo que es más increíble aún, que algunos críos de 4º o 5º que llevan dando inglés desde infantil, te escriban los números así, como suena.

Cuando son pequeños, te centras más en el aspecto oral y parece que lo pillan todo. No lo parece, lo pillan. Les preguntas alguna cosa del trimestre pasado y se acuerdan, pero no sé por qué, van creciendo y se les olvida todo. Antes me la pegaban diciendo la típica frase de “eso no lo hemos dado”, pero ya no me la dan, porque ahora ya sé lo que han dado y lo que no. Pero bueno, no todos son así, siempre hay alguien que levanta la mano y contesta correctamente, menos mal. Y si no, se lo inventan, por si cuela.

Los que sí que saben jugar con el inglés y con todo lo que se les ponga por delante son el dúo Gomaespuma y su particulares “lechones de gomaespuminglis”. Pero a mí las que me gustan son las originales con los muñecos de gomaespuma y no estas digitales tan modernas.

Esta “lechón” de Don Eusebio es, sin duda, la mejor.



domingo, 6 de abril de 2008

¿Nuevo destino?


Pues parece que, provisionalmente, me voy de Albox. Y digo provisionalmente porque hasta finales de Mayo no lo sabré con seguridad. La verdad que estoy muy contenta, aunque, como siempre, ya estoy con los nervios pensando cómo será el cole, los niños, los compis…

Es verdad que quiero irme de Albox, los que me conocen saben que me estoy quejando del pueblo desde el primer día, pero la verdad es que en el cole estoy bien. Ha sido la primera vez que he tenido a los mismos alumnos durante dos cursos y la experiencia ha sido muy buena. Y lo de los alumnos ingleses, toda una aventura.

Como soy así de agobiante, ayer mismo (me enteré el viernes), cogí el coche y me fui para el pueblo. Entre la ida y vuelta (y unas cuantas vueltas que di por allí) tardé, exactamente, una hora. ¡Yujuuuuuuuuuuuu!!!

sábado, 29 de marzo de 2008

Un fuerte no.


Pues resulta que la Junta de Andalucía ha decidido sacar un plan al que llaman “de calidad” para mejorar los rendimientos escolares. El plan ha venido acompañado de un caramelito para que todos los centros votaran a favor de él. El caramelito se llama “incentivo económico”.

O sea, que por cobrar más voy a conseguir mejores resultados con mis alumnos. Entonces, eso quiere decir que ahora no los consigo porque estoy cobrando menos. Hay que ver, y yo que pensaba que lo estaba dando todo en clase, esforzándome para que mis alumnos comprendan lo que les explico, animándoles a estudiar, a esforzarse, a trabajar, en fin, lo normal. Pues no, necesito un incentivo (qué palabra más fea…):

incentivo, va.
(Del lat. incentīvus).
1. adj. Que mueve o excita a desear o hacer algo. U. m. c. s. m.
2. adj. Econ. Estímulo que se ofrece a una persona, grupo o sector de la economía con el fin de elevar la producción y mejorar los rendimientos.

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¿Producción? Yo creía que trabajaba con personas…

Simplemente me parece aberrante.

Según parece toda la culpa la tenemos los maestros. Al parecer, ni los alumnos, ni los padres ni la propia Junta tienen nada que ver. Y el hecho de que haya centros que se caen de viejos, cursos por los que pasan al día cinco maestros o que se tienen que juntar con otros porque no mandan al sustituto del que está de baja, que no se den los famosos apoyos, que no se cumpla la ratio en la mayoría de las clases, que los inmigrantes sólo tengan un par de horitas (con suerte) a la semana para aprender el idioma, que haya clases con mobiliario del siglo XV por lo menos, que haya clases sin mobiliario, sin recursos, sin pizarras… eso tampoco tiene nada que ver.

Como era de suponer, cientos de centros han dicho NO a esta aberración (según el sindicato USTEA unos 1.700), pero muchos otros han dicho SÍ (unos 170 según este mismo sindicato) e incluso centros que en un principio habían dicho NO, han terminado diciendo SÍ (como el mío). Es curioso, pero muchos de los que han votado SÍ, afirman haberlo hecho sin haberlo pensado mucho y confiesan que el tema económico también les motiva y lo que es peor: “que por qué no van ellos a cobrar más y otros lo van a hacer trabajando incluso menos que ellos”. Este último argumento parece que es el que más peso está teniendo ya que, incluso han intentado convencerme a mí con él: “al final todos se van a acoger al plan y van a cobrar todos menos tú”.

Pero yo me he mantenido firme, he decidido no venderme y he dicho un fuerte no, aunque luego me fastidie que otros hayan cobrado más que yo. Ojala muchos se mantengan firmes en sus convicciones y no acepten el caramelo, quizá así la Junta se replanteara este plan, porque como diría Eros: mejor aún si lo decimos juntos…

Un fuerte no, si tú quieres oírlo,
un no de pecho, estoy listo a decirlo, ya ves,
mejor aún si lo decimos juntos.

Aquí dejo algunos enlaces de otros que, como yo, han dicho un fuerte no:

miércoles, 19 de marzo de 2008

Así son los amigos.



Esta entrada va dedicada a mis compis de Albox.

Estuvimos juntos el curso pasado y este año estamos cada uno por un lado. Es ahora, después de un tiempo sin vernos, cuando apreciamos y valoramos los momentos que pasamos juntos. Faltó Rita, pero nos acordamos de ella todo el tiempo (bueno, y Nuria, Ana, Rosa, Silvia...)

En la entrada anterior hablaba de los amigos que he hecho en estos ocho años y éstos, sin duda, son de los buenos (los demás no os quejéis, que ya os dedicaré una entrada en otra ocasión, ok?).

A ver cuándo repetimos chicos ;-)



domingo, 9 de marzo de 2008

Hace ocho años...

Hace ocho años empecé a trabajar como maestra. Ya llevaba un par de cursos dando las actividades extraescolares en “Las Carmelitas” y en el “Marcelo Espínola”, pero fue en Marzo del 2000 cuando me llamaron de la delegación de Badajoz para empezar mi vida de interina.

Fue exactamente el jueves día 9 cuando me ofrecieron la sustitución en Arroyo de San Serván y me dijeron que tenía que estar a las 12 del día siguiente para firmar. Fue un día bastante agobiante y estresante y los comienzos fueron durillos. Supongo que la situación familiar que vivimos esos días tuvo bastante que ver. Pero ahí estaba yo, que con 24 años salía de casa por primera vez para ir al que mi hermana y yo llamábamos “el pueblo mierda”, a unos 400 kilómetros, sola, sin coche y bastante verde en esto de ser “la maestra de inglés”. El colegio se llamaba “Nuestra Señora de la Soledad”, tenía once clases (de primero a cuarto) y unos 240 alumnos.

Después comenzaría mi aventura en mi tierra, Jaén. La primera sustitución fue a finales de Octubre: quince días en el “CPR Atalaya” de La Iruela. La sorpresa fue que tenía que desplazarme además a Burunchel, El Palomar y San Martín… ¡y sin coche! Con tanto lío de centros y con el poco tiempo que estuve, me es imposible recordar los datos exactos, pero entre La Iruela y Burunchel serían unos 80 alumnos y en entre las dos unitarias, 4 alumnos.

Unos tres meses y medio estuve en el “IES Doña Nieves López Pastor” de Villanueva del Arzobispo, dando Lengua y Literatura a 1º y 2º de ESO. Una experiencia que espero no tener que repetir. Tenía tres clases de primero y dos de segundo y unos 130 alumnos.

Después llegaría la sustitución de cuatro meses en el “CPR La Laguna” del Puente del Obispo, mi cole más querido. Una tutoría de segundo ciclo con 5 niños a los que había que sumarle los 14 del tercer ciclo a los que también les daba inglés. ¡Una delicia!

Terminé el curso con una sustitución de cinco días en Beas de Segura, en el “Víctor García Hoz”. No recuerdo bien el número de clases ni de alumnos. Con mi memoria de pez, sería imposible.

El curso siguiente lo pasé entero en el “CEIP Peñamefecit” de Jaén. Tuve una tutoría de cuarto con 24 alumnos y fue, con diferencia, mi peor año, tal es así, que incluso pensé que me había equivocado…

Hasta que el curso siguiente me devolvió la confianza. Mi año en el “CEIP San Miguel” de Aldeaquemada lo recuerdo como uno de los mejores, sobre todo por los amigos que hice y la experiencia vivida allí, en mitad de ninguna parte. Tenía cinco clases y, exactamente, 45 alumnos. Ese año, además, aprobé las oposiciones.

Mi año como funcionaria en prácticas lo volví a pasar en mi querido cole del Puente. Ese año volví a tener la tutoría del segundo ciclo con, curiosidades de la vida, cinco alumnos, más los ocho del tercer ciclo a los que les daba inglés.

El curso siguiente en el “San Marcos” de Mancha Real fue mi prueba de fuego con los niños de Infantil: siete clases con 160 alumnos de 3 a 5 años además de las tres clases de sexto con sus 70 alumnos. La garganta no me duró ni una semana…

Después de librarme del concurso de traslados, pasé el curso en el “Real Mentesa” de La Guardia de Jaén. Una tutoría de segundo con 15 niños bastante trabajosos pero con los que hubiera repetido otro curso.

Pero no pudo ser. Aquel año no me libré de que me dieran destino definitivo en el Concurso de Traslados en la provincia de Almería. Este es mi segundo curso en el “CEIP Velázquez” de Albox. El año pasado tenía ocho clases y unos 200 alumnos y este año tengo diez clases y unos 220 alumnos a los que llamo por su nombre, toma ya.

Ocho años después sigo dando bandazos por la geografía andaluza, sin saber dónde estaré el curso que viene. He aprendido a buscarme la vida, a disfrutar de la conducción, a ser un poco más independiente aunque siga sin saber cocinar…

He aprendido que me gusta ser maestra, que no siempre lo hago bien y que puedo mejorar, que les cojo cariño a los críos con una facilidad bestial (y también un coraje impresionante a algunos) y que la mayoría de mis alumnos, aparentemente, me quieren y me aprecian.

En estos ocho años también he hecho muy buenos amigos, algunos se han quedado en un registro más del móvil, pero otros siguen estando muy cerca.

Pero sobre todo, he aprendido que echo de menos a los míos.


domingo, 24 de febrero de 2008

Mi salud, por los suelos...


Me duelen los ojos,

me duele el cabello,

me duele la punta

tonta de los dedos.

Y aquí en la garganta

una hormiga corre

con cien patas largas,

¡ay! mi resfriado.

Chaquetas, bufandas,

leche calentita

y doce pañuelos

y catorce mantas

y estarse muy quieto

junto a la ventana.

Me duelen los ojos,

me duele la espalda,

me duele el cabello,

Me duele la tonta

punta de los dedos.

(Celia Viñas - "El primer resfriado")



viernes, 15 de febrero de 2008

Las cosas que he visto.


He visto gente que envejece muy sola,
he visto niños que no van a la escuela,
he visto la vida, una vida tan dura,
metida en un saco, como simple basura.

He visto el aire enrojecer en segundos,
la tierra sedienta en varias partes del mundo,
y no hace tanto que yo vivo, que existo,
pero éstas, te juro, son las cosas que he visto.

Sólo quiero que en torno a mi la gente sea sincera,
mucho más allá de nuestra edad, ideologia o bandera.
Sólo quiero que si sabemos dar la cara
terminen aquí, se acaben de pronto
las cosas que he visto.

He visto el cielo oscurecerse en instantes,
cubrirse de gris por una nube gigante,
he visto el agua que se tiñe de sangre
y pueblos enteros que se mueren de hambre.

Sólo quiero que en torno a mi la gente que nos manda,
sepa lo que hacer, que al parecer, no saben dónde andan.
Sólo quiero que, que la juventud futura
no tenga que ver en televisión
las cosas que he visto.

Yo mismo digo que la suerte está echada,
hay que luchar, dejar las buenas palabras,
si quieres que acabe, que termine el horror,
me pienso que sólo puede hacerlo el amor,
el amor.

La canción, como muchos ya habréis supuesto, es de Eros Ramazzotti. La publicó en su álbum En ciertos momentos en 1987 y la ha rescatado, para deleite de sus fans, en su recopilatorio e2 .

Es increíble cómo, veinte años después, seguimos viendo las mismas cosas, incluso peores...




viernes, 8 de febrero de 2008

Querida profe.


Hace un par de días, una alumna de 5º se me acerca muy misteriosa con un papel en la mano. El papel estaba cuidadosamente doblado en forma de sobre e iba dirigido a mí. "Toma maestra, pero no lo abras aquí, ¿eh?". Lo guardé dentro de mi libreta y ayer, mientras los de 3º hacían su examen, lo abrí: Para mi mejor maestra de inglés y de todo.

La niña en cuestión se llama María José, es gitana y, a diferencia de lo que se podría pensar, es un primor de niña. No se le da bien el inglés, pero se esfuerza, y eso, tiene su recompensa.

No sé cuántas notas, cartas y dibujos por el estilo me han regalado hasta la fecha mis alumnos, pero no me canso de recibirlas, sobre todo en estos tiempos en que las relaciones maestros-alumnos son tan complicadas.

La verdad que guardo un recuerdo bastante grato de la mayoría de mis alumnos, espero que ellos también de mí.