martes, 14 de junio de 2011

Una calle al cielo.




Ayer volvía de Siberia escuchando esta canción (grande Eros) y, poco después, mientras comía en casa, veía en el teledirario cómo se desmantelaba el campamento de Sol.

Y no sé por qué, me vino a la cabeza la canción…


“Corazones incrédulos
cansados de escuchar
tan solo mentiras y mentiras.”






“Una calle al cielo, sí,
pero al paraíso no llegará.
Una calle al cielo que hace un giro
y vuelve para atrás”.


4 comentarios:

Sergio dijo...

Lo malo de la plataforma de Sol o tantas otras ha sido el intrusismo por grupos radikales, antisistema y otra fauna. La idea era más que buena, lo invitados fueron el error.
Espero que la esencia del movimiento 15M no quede así.

Utopazzo dijo...

Buena apreciación del símil entre este tema y las acampadas de Sol de la plataforma 15M. Creo que Sergio lleva bastante razón en lo que expone. No obstante, esto es sólo el principio y si se sabe encauzar bien, creo que el sistema en que nos movemos, tendrá que cambiar mucho. La clase política ya conoce de esta semilla que tarde o temprano brotará.

Los políticos deben dejar de mirarse tanto el ombligo y trabajar para el pueblo; aunque viendo lo que se avecina, dudo mucho que lo hagan. Me estoy refiriendo al posible cambio en el Gobierno y sus consecuencias. Apretémonos el cinturón, y de paso el peluquín que a más de uno se le van a ver las ideas.

Un cordial saludo de Utopazzo.

Elena dijo...

Pues sí, Sergio. Pienso exactamente lo mismo. Veremos en qué queda todo esto.

Utopazzo, el cada vez más probable cambio de gobierno creo que va a ser lo peor. Es como el vídeo que puse en el feis hace poco: cambiamos los gatos negros por los blancos, pero siguen siendo gatos! (dile a Ana que te lo enseñe).

Saludos a los dos ;)

Ana dijo...

Si nos venimos abajo la llevamos clara. Este movimiento es de lago recorrido, una carrera de fondo; el primer paso comienza por abrir un poco los ojos, despertar el sentido crítico y crear conciencia. De momento me vale con que haya tanta gente que diga NO, que piense que las cosas no tienen por qué ser ASÍ. Hace unos meses precisamente estaba indignada ante la pasividad y parálisis general y todo ésto me ha sorprendido gratamente. Nos vamos a encontrar con muchas dificultades, que vendrán de fuera (contaminación, descrédito...), pero no podemos caer en el desánimo a poco más de un mes y prepararse para la dura etapa que nos espera cuando el PP llegue al poder (el ministro de interior que nombren no será, ni actuará precisamente como Rubalcaba), lo que me parece inevitable, pero es necesario mirar más allá, sin vuelta atrás.