Poco después de empezar con esta aventura del blog, conocí a un hada con la mente en las nubes y los pies en la tierra.
Hoy, que tengo un ratillo, quiero dedicarle esta entrada, con todo mi cariño.
Un besazo.
Cosas de la vida...

Nunca he sido demasiado “ferianta” y últimamente me gusta bastante más ir a la feria de día que a la de noche, pero tras un fin de semana más largo de lo habitual por aquello del puente, el martes nos sentó fatal tener que hacer jornada completa en el cole (tuvimos que quedarnos el martes al haber sido fiesta el lunes).
Ayer, unos compis quisieron mostrar su actual estado de ánimo de esta manera:
Al pobre Anacleto (así es como yo le llamo, aunque mis compis lo han bautizado como Jorge, vete tú a saber por qué…) lo han expuesto en la entrada de “Dirección” y se ha convertido en la gran atracción de los chiquitines, que entran a verlo con una especie de miedo y expectación que acaba en risa en los osados que se atreven a mirarlo, porque hay otros cuantos que ni se acercan. Normal, teniendo en cuenta que algunas criaturas no han cumplido todavía los tres años, es totalmente comprensible. En realidad, a mí tampoco me gusta demasiado.
Y vosotros, ¿teníais un Anacleto en el cole?
Hace algo más de cuatro años que la inicié, pero la proximidad de mi destierro hizo que me la replanteara y la interrumpí. La reanudé este verano, ahora que ya estoy por aquí y no tendré que marcharme más lejos.
La semana pasada encontré lo que buscaba: mi piso.






