jueves, 17 de marzo de 2011

Todo se pega.




Junté yo buenas manzanas
con otras ya enmohecidas.
No mejoré las podridas
y pudriéronse las sanas.


A mi padre siempre le han gustado las fábulas y siempre tiene algún trocito para decir en el momento adecuado. Por eso, algunos fragmentos, refranes o coletillas son todo un clásico en casa (creo que ya escribí otro por aquí).

Pues bien, esto es justamente lo que ha pasado en mi clase.

Cuando cogí a mi curso en 2º, había dos regalitos (repetidores se llaman oficialmente) que se unían al curso. A uno de ellos ya lo conocéis (Barsinson lo llamo por aquí), que se dedicó a darme el curso. Cuando parecía que lo estaba metiendo en vereda, llegamos a 3º donde se nos unió otro regalito, que se dedicó a darme el curso junto a regalito número uno. Total, que cuando llegamos a 4º y se nos unió otro regalito, la cosa ya estaba muy malita (y eso que este último regalito no se ha dedicado a darme el curso, sino a trabajar, estudiar y sacar de las mejores notas de clase, que es como debe ser).

Y uno piensa ¿pero tanto pueden influir dos o tres niños en toda una clase? Rotundamente sí.

De hecho, los tres cursos que llevo con ellos me están pasando factura y yo también me estoy contagiando. Tal es así, que la otra tarde me llamaron la atención dos veces en el Claustro. Yo me excusé recitando la estrofa del principio y, aparte de amenizar la tarde, los dejé con la boca abierta y me pidieron que, por favor, lo repitiera.

Después de aquello me comporté como debe ser, y sólo me dediqué a molestar por lo bajini a mi compi, que está sufriendo un proceso parecido al mío y estamos todo el día picándonos.

Lo dicho, todo se pega.


5 comentarios:

Edelia dijo...

Ufff, qué tema tan complicado tratas...Así pues, ¿dejamos a todas las manzanas podridas juntas en la caja etiquetada como "manzanas podridas"? ¿y si nos equivocamos y hay alguna que sólo tenía una manchita que se podía limpiar? ¿En qué momento una manzana dejará de estar sana para estar podrida? No es que no piense como tú, no me mal interpretes...pero tampoco sé cuál es el método acertado. Pienso que es un tema muy muy muy complicado.
Por cierto, ¿sabes de alguna página con fábulas? ¿Cuál es el nombre de la que citas? ¡Me ha encantado!

Elena dijo...

Edelia, yo soy la primera a la que no le gusta etiquetar a los niños y además, que siempre doy la cara por ellos, pero es que, después de tres años, los conoces "metíos en un saco" (como decimos por aquí) y además es visto cómo han cambiado y cómo han adoptado comportamientos que antes no tenían (o al menos no los manifestaban tan descaradamente).

En cuanto a lo de las fábulas, pues realmente no sé bien de quién es ésta porque la estuvimos buscando y no consigo ubicarla, pero creo que es de Ramón de Campoamor.

Saludos ;)

Encarni dijo...

¡Cómo te entiendo Elena! Estoy pasando por algo muy parecido este curso. Espero que "tu condena" termine pronto y que puedas buscar otras fábulas con un mensaje más positivo.

¡Ánimo! Un beso.

Lileth dijo...

Los míos son muy buenos, pero tienen seis años y son muyyyy revoltosos.

Me tienen agotada.

Elena dijo...

Eso espero Encarni, de verdad que son agotadores y unos "joíos", porque cuando quieren, son un encanto, pero se les pasa taaaaaan pronto...
Ánimo a ti también y otro beso ;)

Lileth, ya leo las aventuras de tus críos y sí, a esas edades son agotadores, pero muy ocurrentes. Los míos también son muy ocurrentes, sobre todo con las trastadas, las voces, las peleas...
Un besito ;)